Publicado el 23 de noviembre, 2015

Impacto Medioambiental de la Ganadería

por Nicolás Zúñiga Cavagnola 

 

Contenido 

1. Resumen
2. Introducción
3. Utilización de Terrenos y deforestación
    3.1 Comparación de utilización de Terrenos: Agricultura vs Ganadería
    3.2 Conclusión en cuanto a la Utilización de Terrenos
4. Escasez del Agua: Entendiendo la gravedad de esta problemática.
    4.1 Uso del Agua: Agricultura vs Ganadería
    4.2 Conclusión en cuanto a la Escasez del Agua
5. Gravedad del Cambio Climático: Gases de Efecto Invernadero (GEI)
    5.1 Hacer frente al cambio climático ha adquirido suma urgencia.
    5.2 ¿Cuáles son los GEI (Gases de Efecto Invernadero)?
    5.3 ¿Por qué ha aumentado tanto la temperatura terrestre en los últimos años?
    5.4 Efecto Invernadero: Agricultura vs Ganadería
    5.5 GEI desde la Ganadería
    5.6 Fermentación entérica empeorada por la cría de ganado
    5.7 Dieta Vegetariana y reducción del problema medioambiental
    5.8 ¿Es Posible Solucionar la Problemática Medioambiental?
    5.9 La propuesta de la ONU para enfrentar el cambio climático
    5.10 Conclusiones en cuanto el cambio climático
6. Otros problemas provocados por el consumo de alimentos de origen animal
    6.1 Pérdida de biodiversidad y especies en peligro de extinción
    6.2 Piscicultura y productos del Mar
7. Conclusiones
8. Referencias

 

1. Resumen

En la actualidad, los efectos del cambio climático se hacen cada vez más videntes y nos obligan a trabajar en el diseño de estrategias que nos permitan utilizar de forma inteligente los recursos naturales disponibles en el planeta, apuntando hacia la sustentabilidad y no hacia el desperdicio innecesario de dichos recursos. Lograr este objetivo requiere, en primer lugar, de un cambio de conciencia global que nos permita comprender que enfrentar este cambio climático solo será posible eliminando por completo la actividad ganadera. Este es el primer paso que debemos dar como humanidad si pretendemos superar las dificultades climáticas y de acceso a recursos hídricos y alimenticios que podríamos enfrentar en pocos años, en caso de seguir negándonos a erradicar estas prácticas.

A nivel global, la producción de alimentos de origen animal es la principal causa de deforestación y de escasez de agua, además de ser la segunda causa del acelerado calentamiento global que estamos viviendo; pues produce muchos más gases de efecto invernadero (GEI) y utiliza mucha más agua y terrenos que la producción de alimentos de origen vegetal. 

Concretamente, la agricultura utiliza actualmente el 70% del agua dulce total disponible a nivel mundial y el 70% de la superficie utilizada para la producción agrícola se destina a la alimentación de ganado, lo que convierte a la ganadería en la principal responsable de la deforestación a nivel mundial y en un factor generador de escasez de agua en distintas partes del mundo.

Para el año 2050 se estima que la población mundial alcanzará los 9.000 - 10.000 millones de habitantes (actualmente hay un poco más de 7.000). Esto obliga a tener que producir, desde la agricultura, un 60% más de alimento a nivel global y un 100% más en los países en desarrollo; la demanda de Carne y Leche tendrán que aumentar en un 73% y 58% respectivamente y el 40 – 50% de la producción mundial de cereal, se tendrá que destinar a la alimentación de ganado y no a la de humanos directamente.

Con estos cambios no solo aumentará la deforestación y el desperdicio de agua, sino que además se generará una cantidad de GEI tan alta, que en los próximos 35 años la temperatura de la superficie terrestre aumentará más de lo que aumentó en los últimos 265 años, en caso de no desarrollar una estrategia efectiva para evitarlo.

Debido a la producción de GEI, entre los años 1900 y 2000, la temperatura de la superficie terrestre aumentó 0,8°C, y se estima que para el año 2050, este aumento será de más de 2°C con respecto a la media preindustrial (antes del año 1750). Si esto ocurre, las olas de calor serán capaces de disminuir el alimento, debido a pérdidas de cultivos, aumentará el nivel del mar y será difícil mantener en funcionamiento varios de los sistemas vitales para el sustento del ser humano en la tierra. Para evitar este desastre, la comunidad mundial se ha comprometido a limitar el aumento de la temperatura media de la superficie de la tierra por debajo de 2°C.

Sin embargo, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha indicado que con las actuales promesas de los países para reducir las emisiones de GEI no se logrará más que un tercio de las reducciones necesarias para el año 2020, lo que dificulta el objetivo de mantenerse por debajo de los 2°C para el año 2050.

La UNEP (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, o PNUMA) ha declarado que existen posibilidades de que la temperatura terrestre no aumente más de 2°C con respecto a la media preindustrial, sin considerar "incertidumbres en el comportamiento climático global"; considerando este factor, el aumento podría ser de 3 a 7°C para el años 2100.   

Intentar combatir el cambio climático se hace prácticamente imposible si no se elimina por completo la ganadería. De hecho, la ONU, en el año 2010, ha establecido que: “Se espera que el impacto medioambiental, debido a la agricultura, aumente sustancialmente debido al crecimiento de la población que consume productos animales. (…) Una disminución sustancial de este impacto solo sería posible con un sustancial cambio en la dieta, alejándose del consumo de productos derivados de animales”.

El 70% del total de las emisiones globales de GEI, son responsabilidad del uso doméstico, por lo tanto, cambiar hábitos alimenticios, entre otros que se relacionen con el hogar, repercutirá directamente en esta problemática.

Para entender mejor esta situación y conocer todo el respaldo bibliográfico que sustenta a los antecedentes aquí expuestos, te recomendamos leer el resto del artículo.

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2. Introducción

En este documento se presentan bases científicas que explican el motivo por el cual, a nivel global, la producción de alimentos de origen animal es la principal causa de deforestación y de escasez de agua, además de ser la segunda causa del acelerado calentamiento global que estamos viviendo; pues produce muchos más gases de efecto invernadero (GEI) y utiliza mucha más agua y terrenos que la producción de alimentos de origen vegetal.

Si bien, prácticamente todos los estudios y estadísticas que se presentan en este artículo, son de acceso público, existe un desconocimiento generalizado al respecto, y esto se debe en gran medida, a la falta de incentivos para buscarla.

La finalidad de este texto, y de esta página web, es facilitar el acceso a este tipo de información, para difundir conocimiento real y de carácter técnico en pos de eliminar prejuicios y falsos mitos al respecto (ver más acerca de nuestro perfil haciendo clic aquí).

Todas aquellas personas que se preocupan por el bienestar del planeta, en pos de asegurar nuestra supervivencia en él, ya sea cuidando el agua, mostrándose en contra de la deforestación, o luchando por reducir las emisiones de GEI; por medio de este documento comprenderán (si es que no lo sabían ya) que hacerse 100% vegetariano, o por lo menos acercarse a serlo, es una de las formas más contundentes de luchar en favor de esos objetivos.

Aprende a dar los primeros pasos hacia el vegetarianismo, de forma responsable desde el punto de vista nutricional, haciendo click aquí.

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3. Utilización de Terrenos y deforestación

La ganadería es la principal causa de deforestación mundial, ya que es por lejos la actividad humana que más superficie terrestre utiliza. Además es responsable de gran parte de las pérdidas de biodiversidad, degradación del suelo, contaminación y cambio climático. Por otra parte, la piscicultura, o piscifactoría, es la principal causa de sobreexplotación de recursos pesqueros (FAO, 2009).

En concreto, la FAO (2009) estableció que el 70% de la superficie utilizada para la producción de alimentos desde la agricultura, es destinada a la alimentación de ganado y no de humanos directamente. Ver ¿Cuántos recursos Vegetales se desperdician en la producción de ganado?

Desforest 

3.1 Comparación de utilización de Terrenos: Agricultura vs Ganadería

En un análisis medioambiental, realizado en conjunto por varias asociaciones internacionales de la salud y la nutrición (entre las que destacan Food Forum, Institute of Medicine y Food and Nutrition Board, entre otras), se presentaron resultados gráficos que demuestran que, a nivel global, 100 g del más invasivo de los cultivos vegetales, necesita menos de la cuarta parte del terreno requerido para producir 100 g de carne de vaca, en promedio, tal como se muestra en la Figura 1 (Food Forum et al., 2014):

Land Use2

Figura 1: Promedio mundial de utilización de tierras (en metros cuadrados) para producir 100 g de distintos productos, basado en las categorías de alimentos establecidas por la FAO. (Traducción del gráfico original publicada por Food Forum et al. (2014), construido en base los resultados no publicados obtenidos por Cassidy et al. (2013), mediante análisis satelitales y censos).

 

3.2 Conclusión en cuanto a la Utilización de Terrenos

La producción de vegetales destinada a la alimentación de ganado, es la actividad humana que más superficie terrestre utiliza. Por este motivo, adoptar una dieta 100% vegetariana es la estrategia más efectiva contra la deforestación, ya que pone fin a la contaminante ganadería.

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4. Escasez del Agua: Entendiendo la gravedad de esta problemática.

En la actualidad, la escasez de agua a nivel mundial es grave. El acomodado estilo de vida desarrollado en las ciudades muchas veces impide que se conozca esta realidad aparentemente lejana, pero las vías de desarrollo no sostenibles han repercutido fuertemente en la calidad y disponibilidad de los recursos hídricos a todo nivel (WWAP, 2015).

La ONU, en su reporte “Agua para un mundo sostenible” (WWAP, 2015), ha establecido, en la página 42, lo siguiente (traducción): “(…) para el año 2050, se proyecta que la demanda mundial de agua aumentará un 55%, debido principalmente a las crecientes necesidades de la industria, la generación de energía térmica y el uso doméstico”.

La gravedad de este planteamiento, aumenta al conocer las siguientes estadísticas:

1. La Ganadería, es la es la principal causa de escasez de agua a nivel mundial. Esto se debe a que la agricultura utiliza actualmente el 70% del agua dulce total disponible a nivel mundial (UNEP, 2010), pero tal como se mencionó en la sección anterior, el 70% de la producción agrícola mundial, se destina a la alimentación de ganado (FAO, 2009). 

2. Debido al constante crecimiento de la población, para el año 2050 la agricultura tendrá que producir un 60% más de alimento a nivel global y un 100% más en los países en desarrollo (WWAP, 2015), lo que significa un tremendo desafío desde el punto de vista de la utilización del agua y la deforestación. 

3. En la actualidad, alrededor de 748 millones de personas aún no tienen acceso a fuentes apropiadas de agua potable (WWAP, 2015).

4. En total, la escasez de agua afecta a más del 40% de la población mundial, y se estima que para el año 2050, este problema afectará a dos tercios de la población (WWAP, 2015).

 

4.1 Uso del Agua: Agricultura vs Ganadería

Es evidente que la producción de alimentos de origen animal utiliza más recursos hídricos que la producción de alimentos de origen vegetal, pero ¿Cuánto más?

Entre los años 2010 y 2012, los investigadores Mekonnen y Hoekstra desarrollaron varios estudios de huella hídrica que se pueden descargar desde el sitio http://waterfootprint.org/. Algunos de los resultados obtenidos en esos estudios, mostrados gráficamente en ese sitio web, se presentan a continuación en la Figura 2.

AguaFigura 2: Comparación del agua necesaria para producir 1 Kg de distintos alimentos de origen vegetal con respecto a la necesaria para producir 1 Kg de algunos alimentos de origen animal, expresada en L/Kg (Litros por Kilogramo). Los distintos colores de las gotas de agua representan los requerimientos de agua verde, azul y gris respectivamente (Mekonnen & Hoekstra; 2010; 2011; 2012). En el caso particular de las arvejas (situadas en la primera columna, segunda fila) solo se muestran gotas de color verde, pues esta imagen fue construida en base a los resultados obtenidos por Aiking y colaboradores (2006), considera solo el agua total, y no fue directamente sacada del sitio http://waterfootprint.org/ como el resto de las imágenes.

 

4.2 Conclusión en cuanto a la Escasez del Agua

Hasta el año 2010, la agricultura consumía el 70% del agua dulce mundial y era considerada como la actividad humana que más agua dulce demandaba; sin embargo, no debemos olvidar, que del total de los terrenos utilizados en la agricultura, el 70% se destina a la alimentación de ganado, tal como se explicó en el ítem anterior.

Por lo tanto, la producción agrícola destinada a la alimentación de ganado consume mucho más agua que la producción agrícola destinada directamente a la alimentación humana, y es por este motivo que la Ganadería es la principal responsable del masivo desperdicio de agua dulce que se le atribuye a la agricultura.  

Por este motivo, mantener una dieta 100% vegetariana es definitivamente la opción alimenticia que permite cuidar de mejor manera los recursos hídricos de nuestro planeta, y a la vez, nos da la chance de evitar una catastrófica escases de agua mundial para el año 2050. 

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5. Gravedad del Cambio Climático: Gases de Efecto Invernadero (GEI)

En el año 2005, la NASA declaró que entre los años 1900 y 2000, la temperatura media de la tierra se incrementó en 0,8°C (NASA, 2005), lo que ha repercutido en el comportamiento climático del planeta. Sin embargo, en enero del 2013, nuevamente la NASA, declaró que jamás se había registrado un periodo tan caluroso como el comprendido entre los años 2000 y 2010, en el cual, los puntos máximo se alcanzaron en los años 2005 y 2010 (FAO, 2013).

Las consecuencias de este aumento en la temperatura se ven reflejadas en la generación de olas de calor capaces de provocar disminución del alimento por pérdidas de cultivos, aumento del nivel del mar y graves riesgos para mantener en funcionamiento varios sistemas vitales para el sustento del ser humano en la tierra. Sin embargo, las predicciones indican que lo peor está por venir.

 

5.1 Hacer frente al cambio climático ha adquirido suma urgencia.

En el año 2012, el Banco Mundial advirtió que, para el año 2050, la temperatura del planeta iba camino a aumentar más de 2 °C con respecto a la media preindustrial, lo que traería consecuencias devastadoras en los aspectos ya mencionados (Banco Mundial, 2012). Debido a esto, la comunidad mundial se ha comprometido a limitar el aumento de la temperatura media de la superficie terrestre, a menos de 2 °C (FAO, 2013; UNEP, 2015).

Sin embargo, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha indicado que con las actuales promesas de los países para reducir las emisiones de GEI no se logrará más que un tercio de las reducciones necesarias para el año 2020, lo que dificulta el objetivo de mantenerse por debajo de los 2°C para el año 2050 (FAO, 2013; UNEP, 2015).

La PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, o UNEP [siglas en inglés]) ha declarado que existen posibilidades de que la temperatura terrestre no aumente más de 2°C con respecto a la media preindustrial, sin considerar "incertidumbres en el comportamiento climático global"; considerando este factor, el aumento podría ser de 3 a 7°C para el años 2100.  

En otras palabras, si no hacemos nada al respecto, en los próximos 35 años, la temperatura de la superficie terrestre aumentará más de lo que ya aumentó en los últimos 265 años (desde el inicio de la industrialización, en 1750, hasta hoy, 2015).  

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5.2 ¿Cuáles son los GEI (Gases de Efecto Invernadero)?

Todos aquellos que están presente en la atmósfera terrestre y que son capaces de absorber la radiación térmica emitida por la superficie del planeta. Mediante este proceso son también capaces de aumentar la temperatura de la misma.

Estos gases son principalmente el dióxido de carbono (CO2), Metano (CH4) y Óxido Nitroso (N2O). Sin embrago, normalmente tanto el CH4 como el N2O son expresados en “equivalentes de CO2”, pues éste último es el que más repercusiones genera a nivel de calentamiento global. 

La Generación y Distribución de Energía Eléctrica es actualmente la actividad humana que genera las mayores emisiones de GEI, correspondientes a un 26% del total (UNEP, 2010) y el principal gas emanado de esta actividad es el CO2. Por otra parte, la ganadería es la segunda actividad que más gases de efecto invernadero libera a la atmósfera, con un 14,5% del total (FAO, 2013). 

Por otra parte, si bien el metabolismo de las células vegetales consume CO2 del medioambiente y libera oxígeno al mismo, el constante aumento de la deforestación hace aún más fácil la acumulación de dióxido de carbono en la atmósfera. (si leíste la sección Utilización de Terrenos y Deforestación, sabrás que mantener una dieta 100% vegetariana ayuda a combatir de forma significativa a la deforestación)

 

5.3 ¿Por qué ha aumentado tanto la temperatura terrestre en los últimos años?

La combustión de combustibles fósiles es la principal causa de los actuales cambios climáticos, debido a que genera una gran cantidad de CO2. Esta actividad comenzó a tomar fuerza a partir de la revolución industrial (1750). A continuación, un par de estadísticas al respecto:

1.Los niveles de dióxido de carbono se han incrementado en más de un 40 % durante los últimos 200 años (NOAA, 2006) y actualmente son los más altos de los últimos 650 000 años (Siegenthaler et al., 2005).

2.Las concentraciones de metano son dos veces mayores que las del período preindustrial (Spahni et al., 2005). 

 

5.4 Efecto Invernadero: Agricultura vs Ganadería

En el análisis medioambiental encabezado por Food Forum, Institute of Medicine y otras asociaciones, ya mencionado en la sección Comparación de utilización de Terrenos: Agricultura vs Ganadería, también se realizó un paralelo de los GEI generados en la producción de 100 g de los mismos grupos alimenticios (Food Forum et al., 2014).

En ese análisis se observó que las emisiones de GEI provenientes de la industria de alimentos animales son notoriamente mayores que las generadas por la industria de alimentos vegetales, sobre todo en el caso de la producción de carne de vaca, en donde la diferencia prácticamente no tiene punto de comparación, tal como se observa en la Figura 3.

GEIs Livestock2Figura 3: Promedio mundial de las Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en gramos, para producir 100 g de distintos productos alimenticios, basados en datos de Óxido Nitroso (fertilizante) y Metano (fermentación entérica). Emisiones asociadas con el uso de la tierra (Deforestación) no están incluidas. (Traducción del gráfico original publicada por Food Forum et al. (2014), construido en base los resultados no publicados por Cassidy et al.(2013), obtenidos mediante análisis satelitales y censos)

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5.5 GEI desde la Ganadería

En el año 2006, la FAO estableció que las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que provenían de la ganadería, correspondían a un 18% del total generado por la actividad humana. Sin embargo, tras algunas correcciones en los cálculos, se estableció que dichas emisiones en realidad corresponden a un 14 – 14,5% del total (FAO, 2013).

Tal como se muestra en la Figura 4, la FAO estableció, en el año 2013, que la producción de carne y leche de vacuno es la responsable de la mayor parte de estas emisiones, así como la elaboración de piensos y la fermentación entérica de los animales (aquella que se produce en el tracto digestivo de los rumiantes y que emite grandes cantidades de metano). 

Distribucin2Figura 4: Distribución de emisión de GEI producidos por la ganadería, desde el punto de vista de la producción por especies (A) y los procesos asociados a dicha producción (B). (Construido en base a la información publicada por FAO en el 2013)

 

5.6 Fermentación entérica empeorada por la cría de ganado

En la actualidad, la cría de ganado sustentada en la alimentación intensiva se está transformando en una tendencia. En esta técnica, se utiliza soja, maíz y otros cereales en reemplazo del pasto, para aumentar la velocidad de crecimiento de los animales (Koneswaran & Nierenberg, 2008; Horrigan et al., 2002).

Este tipo de alimentación genera ganancias económicas en el sector ganadero, pero trae consigo una serie de complicaciones:

1. En promedio, es capaz de aumentar incluso al doble la producción de metano desde el proceso de fermentación entérica (U.S. EPA, 1998).

2.Facilita el desarrollo de distintas enfermedades por parte de los rumiantes (Smith, 1998), debido a que sus estómagos no están adaptados para soportar adecuadamente este tipo de alimentación.

3. Impide que los recursos vegetales utilizados para la alimentación de ganado, estén a disposición directa del hombre.

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5.7 Dieta Vegetariana y reducción del problema medioambiental

A partir del Gráfico B de la Figura 4, se desprende que si la población opta por seguir un estilo de vida dieta 100% vegetariano, se llevarían a “0” las emisiones de GEI por parte de la elaboración de piensos y la elaboración y transporte de productos finales, pues serían actividades que se dejarían de realizar.

Además, se reduciría la producción de metano proveniente de la fermentación entérica de los rumiantes, pues la alimentación de tipo "intensiva", llevada a cabo de forma cada vez más frecuente en la ganadería, simplemente desaparecería. 

En concreto, algunos estudios han determinado que mantener una dieta vegetariana podría reducir significativamente la producción de GEI:

1. Berners-Lee (2012) estableció que quienes siguen una dieta ovo-lacto-vagetariana y vegana, podrían llegar a reducir un 22 y 26% las emisiones de GEI per cápita respectivamente, en comparación con quienes siguen una dieta promedio del Reino Unido (Eshel & Martin, 2009; 2006).

2. Eshel & Martin (2009 y 2006), establecieron que llevar una dieta vegana, podría reducir hasta en un 33% las emisiones de GEI per capita, en comparación con quienes siguen una dieta promedio de Estados Unidos (Eshel & Martin, 2009; 2006).

 

5.8 ¿Es Posible Solucionar la Problemática Medioambiental?

Definitivamente sí. En primer lugar es importante tener presente que, según lo establecido por Hertwich and Peters (2009), avalados por la ONU (UNEP, 2010), el 70% del total de las emisiones globales de GEI, son responsabilidad del uso doméstico. Por lo tanto, cambiar hábitos alimenticios, entre otros que se relacionen con el hogar, repercutirá directamente en esta problemática.

Y en segundo lugar, es importante conocer y no olvidar las siguientes estadísticas: 

1. De los actuales 7.000 millones de habitantes en la tierra, se estima que para el año 2050 se llegará a los 9.000 – 10.000 millones (UNEP, 2010). Debido a esto, para ese mismo año se proyecta que:

2.La demanda de Carne y Leche aumentaran en un 73% y 58% respectivamente, entre el año 2010 y el 2050. Si esto ocurre, también aumentarán los GEI, y con ellos, la temperatura del planeta (FAO, 2013).

3.El 40 – 50% de la producción mundial de cereal, se destinará a la alimentación de ganado y no a la de humanos directamente (Aiking et al, 2006, avalado por UNEP, 2010).

4.La agricultura tendrá que producir un 60% más de alimento a nivel global y un 100% más en los países en desarrollo (WWAP, 2015), lo que significa un tremendo desafío desde el punto de vista de la utilización del agua y la deforestación. 

Algunas técnicas que buscan desesperadamente reducir los GEI, evitando erradicar las prácticas ganaderas, son: aumentar la digestibilidad de los animales con tratamientos de urea, secado, trituración y peletización del alimento; complementar la dieta con subproductos y concentrados, y mejorar la sanidad de los animales para mantener mayores márgenes de higiene y disminuir la mortalidad.

Sin embargo, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) indica que con las actuales promesas de los países para reducir las emisiones de GEI no se logrará más que un tercio de las reducciones necesarias para impedir un aumento de 2 °C de la temperatura mundial antes de finales de 2020 (FAO, 2013; UNEP, 2015). En consecuencia, las técnicas recién mencionadas parecieran ser insuficientes.

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5.9 La propuesta de la ONU para enfrentar el cambio climático

En el año 2010, la ONU publicó un reporte mediante el cual declaró que la única forma de reducir de manera significativa el impacto medioambiental que nosotros mismos hemos provocado en el planeta, es haciendo un cambio sustancial en la dieta, tal como se muestra en la siguiente cita textual (Página 82 del informe original):

“Se espera que el impacto medioambiental, debido a la agricultura, aumente sustancialmente debido al crecimiento de la población que consume productos animales. (…) Una disminución sustancial de este impacto solo sería posible con un sustancial cambio en la dieta, alejándose del consumo de productos derivados de animales”. (UNEP, 2010)

 

5.10 Conclusiones en cuanto el cambio climático

La producción de alimentos de origen animal, genera muchos más GEI que la producción de alimentos de origen vegetal. Además, es claro que:

1. La ONU ha declarado que la única forma de mitigar de manera significativa el calentamiento global, es dejando de consumir productos derivados de animales (UNEP, 2010).

2. Algunos estudios sugieren que eliminar el consumo de alimentos de origen animal, puede llegar a reducir las emisiones de GEI per cápita en más de un 25 y 30%, en comparación con dietas estándar del Reino Unido y de Estados Unidos respectivamente (Berners-Lee, 2012; Eshel & Martin, 2009; 2006).

3. De no hacer este cambio en la dieta, durante los próximos 35 años, la acumulación de GEI provocará un aumento en la temperatura de la superficie terrestre mayor que el registrado en los últimos 265 años, capaz de disminuir el acceso al alimento debido a pérdidas de cultivos completos, aumentar del nivel del mar y poner en riesgo el funcionamiento de los sistemas y actividades vitales para el sustento del ser humano en la tierra (FAO, 2013). 

Finalmente se concluye que llevar una dieta 100% vegetariana, es una estrategia significativa y contundente a la hora de querer combatir el actual impacto medioambiental.

Es importante aclarar que la generación y distribución de energía eléctrica es actualmente la actividad humana que genera las mayores emisiones de GEI, correspondientes a un 26% del total. Para solucionar este problema es necesario reducir al mínimo los desperdicios energéticos a todo nivel, desde cuidar y no dar mal uso al agua y a la energía eléctrica en el hogar, hasta generar políticas y estrategias técnicas que permitan mejorar la situación a nivel gubernamental.

Por lo tanto, si todo el mundo se hace vegetariano, no se resolverá el problema del calentamiento global por completo, pero sí se logrará desacelerar significativamente este fenómeno.

 

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6. Otros problemas provocados por el consumo de alimentos de origen animal

6.1 Pérdida de biodiversidad y especies en peligro de extinción

Debido a la pérdida de hábitats, a las formas no sostenibles de producción y al cambio climático, la pérdida de biodiversidad continúa progresando aceleradamente. La Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (EM, 2005), estimó que las especies están desapareciendo a un ritmo de 100 a 1000 veces superior a las tasas registradas en cualquier otro punto de la historia del planeta.

La EM señala que una tercera parte de los anfibios, una quinta parte de los mamíferos y una octava parte de las aves, están en peligro de extinción. Esta evaluación solo se basa en las especies conocidas, pero se estima que existe un 90 % o más de especies que aún no han sido clasificadas (FAO, 2009, página 3 del informe).

 

6.2 Piscicultura y productos del Mar

A nivel mundial, se estima que entre los años 2013 y 2015, el 44% de los productos pesqueros comercializados provenían de la acuicultura, y el 56% restante, de la captura. De estos últimos, solo un 10,5 % resultó ser infra explotados, mientras que el 31,4 % y 58,1% resultaron ser sobre explotados y plenamente explotados, respectivamente (FAO, 2016). Esta situación afecta directamente la sostenibilidad y el equilibrio del ecosistema que permite que todas las especies animales y vegetales del planeta, se mantengan con vida, incluyendo a la especie humana; si el ecosistema muere, nosotros también moriremos. 

 

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7. Conclusiones

A nivel global, la producción de alimentos de origen animal es la principal causa de deforestación y de escasez de agua, además de ser la segunda causa del acelerado calentamiento global que estamos viviendo; pues produce muchos más gases de efecto invernadero (GEI) y utiliza mucha más agua y terrenos que la producción de alimentos de origen vegetal. 

Por otro lado, la escasez de agua es un problema que en la actualidad aqueja al 40% de la población, y para el 2050, afectará a casi el 70% de la población mundial; mientras que, a causa de la acumulación de GEI en la atmosfera, se espera que en los próximos 35 años, la temperatura de la superficie terrestre aumente más de lo que aumentó en los últimos 265 años (este artículo se publicó el 23 de noviembre del año 2015); esta situación amenaza directamente la producción de alimento debido a las pérdidas de cultivos agrícolas provocadas por las olas de calor. 

Por estos motivos y en base a los antecedentes presentados en este artículo, se concluye que, tal como lo estableció la ONU en el año 2010 (UNEP, 2010), la forma más eficaz de evitar una crisis mundial por falta de agua y de comida dentro de los próximos 35 años, es eliminar por completo el consumo de alimentos de origen animal. Además, con esta estrategia alimentaria, las actuales tazas de deforestación mundial se reducirían a menos de la mitad. 

 

 

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8. Referencias

Aiking, H, Boer J, & Vereijken J. (2006). Sustainable protein production and consumption: pigs or peas?, Environment & policy. Heidelberg: Springer.

Banco Mundial. (2012). Turn Down the Heat. Why a 4°C warmer world must be avoided. A Report for the World Bank by the Potsdam Institute for Climate Impact Research and Climate Analytics. Banco Mundial, Washington.

Brander KM. (2007). Global fish production and climate change. Proc Natl Acad Sci U S A. 2007 Dec 11; 104(50): 19709–19714.

Berners-Lee M, Hoolohan C, Cammack H, Hewitt CN. (2012). The relative greenhouse gas impacts of realistic dietary choices. Energy Policy 2012;43:184–90.

Cassidy ES, Gerber JS, West PC, Foley JA. (2013). Redefining agricultural yields: From tonnes to people nourished per hectare.Environmental Research Letters.2013;8:034015.

EM. (2005). Ecosystems and human well-being: synthesis, Washington DC, Island Press. (http://www.millenniumassessment.org/)

Eshel G & Martin PA. (2006). Diet, energy and global warming. Earth Interact 2006;10:1–17.

Eshel G & Martin PA. (2009). Geophysics and nutritional science: toward a novel, unified paradigm. Am J Clin Nutr 2009;89:1710S–6S.

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